Posgrados, ¿Realmente vale la pena?

Los estudios de especialización posteriores al grado son un gran aporte no solo a la persona que los culmina sino también a la sociedad; muchos de estos estudios traen consigo la creación de conocimiento que ayuda a potenciar el desarrollo tecnológico y la generación de crecimiento económico en nuestro país. Es la oportunidad de hacer valiosos aportes científicos que impactan al crecimiento empresarial y comercial de muchos sectores económicos de la sociedad. Y es por esto que son reconocidos, por sus aportes, ayudando a mejorar las condiciones sociales en términos culturales, educativos y productivos del lugar donde se implementa este conocimiento y la comunidad.

Tipos de posgrados.

Los posgrados se pueden clasificar en tres tipos: especialización, maestrías y doctorados. Ese mismo orden define su nivel de intensidad, reconociendo la especialización como un acercamiento especializado de corto tiempo  que puede durar hasta un año y que permite a un profesional adquirir conocimientos específicos de su campo en un tiempo óptimo para ponerlos en práctica. La maestría es un posgrado con una duración de hasta 2 años de estudio. Permite profundizar en un tema del campo de interés y puede tener diversas modalidades, como por ejemplo profundización, en donde se desarrolla la adquisición de saberes con el fin de avanzar en competencias profesionales que permitan solucionar problemas y análisis de situaciones relacionadas con la disciplina o áreas de impacto. Este tipo de maestría produce conocimiento en formato de estudios de caso, investigación aplicada o documentación del tema a profundizar. La maestría de investigación busca crear el perfil de un profesional con enfoque científico y un perfil avanzado de investigación para lograr producir nuevo conocimiento, desarrollos tecnológicos o interpretaciones artísticas según el caso. Un doctorado es un nivel más alto de estudios que la maestría, en intensidad llega a ser hasta de 5 años y es solo superado por el postdoctorado. Es un estudio más encaminado al desarrollo de conocimiento con un alto impacto en la aplicabilidad del mismo y estrictos sistemas de validación y comprobación del mismo. Es un gran reto para el aspirante al título, la dedicación de tiempo y exigencia académica es alta, pero considero que es el umbral más alto de compromiso con la ciencia y la producción y desarrollo que se logra realizar. Luego de un doctorado continua un estudio de mas alto valor y especificidad que es el posdoctorado, es el mas alto titulo de posgrado que se puede obtener. Los detalles que aclaran las condiciones y requisitos para aspirar a cada titulo están definidos en normatividad política de cada país, aunque son homologables y sus características son similares en cualquier lugar del mundo. En Colombia, el Decreto 1330 de 2019 explica y detalla las características de cada tipo de posgrado.

Las dificultades para la empresa.

Ahora bien, el desarrollo tecnológico aporta ventajas en diversas esferas ya que es conocimiento que está a la mano de las empresas e industrias que pueden generar nuevos y mejores servicios o productos para incrementar el valor de los mismos y hacerlos más competitivos nacional, regional e internacionalmente. Sin embargo, se debe tener cuidado a la hora de contratar este tipo de perfil profesional, ya que su aporte lo hace costoso y el negocio que esté interesado en ello debe estar buscando siempre la dirección incremental, innovador y de crecimiento de valor. En esto muchas veces las empresas se equivocan y no trazan bien las rutas de desarrollo y terminan contratando personal muy capacitado que no ejecuta las labores que la empresa desea, esto se debe a una clara falta de planeación y proyección de la necesidad requerida, desperdiciando recursos y perdiendo la oportunidad de crecimiento deseado e impactando severamente las finanzas de la misma.

Fuente: Bing Desing Imagen Creator

Por esta y otras razones, uno de los más grandes obstáculos que encuentran los profesionales con posgrados es encontrar donde trabajar después de concluidos sus estudios. Se espera un pago mayor por sus posibles aportes, pero pocas empresas o industrias preparan lo suficientemente bien sus programas de desarrollo de innovación y tecnología y no están dispuestos a pagar mucho por la incertidumbre que genera estos impulsos si no organizan bien sus mecanismos de mejoramiento del negocio. 

Las dificultades para el profesional.

Las dificultades por las que puede atravesar un profesional con título de posgrado son diversas, por un lado, no encontrar la demanda de este tipo de profesionales especializados en sus áreas de enfoque y por otro lado en muchos casos debido a que está “sobrecalificado” para el cargo a desempeñar. Esto los llevaba a categorizarse muy por debajo de lo que esperaban al concluir sus estudios y en algunos casos, terminar realizando las mismas labores de un colega sin posgrado.

Un factor adicional que dificulta la realización en posgrados es su alto costo y dedicación en tiempo. Un posgrado de cualquier tipo puede tener un costo que oscila de los 500U USD a los 3000 USD por semestre. Esto pone en aprietos a la recién egresados de los programas de pregrado, y aunque existen becas y facilidades de pago con convenios en diversas fundaciones y universidades públicas o privadas, no es fácil acceder a ellos y los compromisos financieros después de finalizado el estudio son complicados de cumplir por las condiciones anteriormente descritas. Sumado a esto está la intensidad horarias de este tipo estudios, algunos de tiempo completo, otros de tiempo parcial o virtual; pero que en la condición de un profesional que desea prepararse mejor y especializar o enfocar su perfil profesional, cumplir con este ritmo académico en medio de una vida laboral puede ser complejo.

Mi experiencia.

En un principio no estaba de acuerdo con realizar un posgrado. Encontraba cualquier cantidad de razones para no realizarlo. Especialmente cuando realice prácticas del pregrado en un centro de investigaciones, lugar donde se realizan estudios de posgrado de tiempo completo y con énfasis en investigación. Allí comience a rodearme de estudiantes aspirantes a títulos de maestría y doctorado, a nivel personal, todos excelentes seres humanos, pero a nivel académico se comenzaba a notar diferencias entre líneas y grupos de investigación, presentándose un ambiente intenso, complejo y muy competitivo; todo eso derrumbaba la buena percepción que podía tener de ellos y me desmotivo mucho en la búsqueda de posgrado en estas esferas académicas.

Esta experiencia me comenzó a distanciar de la intención de realizar este esfuerzo. Desde el punto de vista personal, la única motivación para la realización de un posgrado era desempeñar una labor especializada de alguna área de los laboratorio, intentando a su vez generar mayores ingresos debido al desarrollo de una labor con mayor perfil que la media de los profesionales de laboratorio. Me faltaba algo más para encaminar el anhelo y hacerlo realidad.

Sin embargo, durante muchos años desempeñando mi labor como profesional de laboratorio clínico, no dejaba de pensar en lo interesante que sería iniciar un posgrado que me ayudará principalmente a diferenciarme y conseguir una mejor remuneración. Con la experiencia de colegas que estaban realizando estudios y la vivencia en la práctica en aquel centro de investigación; identifique que los estudiantes de posgrados eran personas dedicadas y fundamentadas en el deseo de ser mejores cada día, con sus experimentos, sus escritos, sus lecturas sin fin de artículos de revista, su búsqueda de algo nuevo cada día. Todo eso me gustaba mucho y busqué la mejor manera de realizarlo.

Luego de mucho pensarlo, decidí realizar una maestría en tecnologías de la información y comunicación en salud, en la Universidad CES. Tome en cuenta básicamente dos elementos: primero, su cercanía con el campo que desempeñó y afinidad con la informática que siempre me ha llamado la atención, y  su modalidad virtual, con un tiempo de estudio (3 semestres). Los costos de matrícula fueron difíciles de conseguir y aunque busqué varias alternativas, finalmente logré hacer grandes sacrificios para conseguirlo. Un componente importante que lo determine cómo “aplicabilidad”, donde me refiero a la posibilidad de desempeñar el cargo, fue tenido en cuenta pero tenía claro que podía ser dificil; lo bueno es que la maestría tiene un enfoque de emprendimiento e innovación que de alguna manera me aportaba a la realización en proyectos personales en caso de no ser contratado por una empresa por el perfil.

Fuente: http://www.pexel.com, foto de Karolina Grabowska.

Y lo digo con total seguridad, es la mejor decisión que he tomado en mi vida. A pesar del sacrificio económico y el tiempo dedicado exclusivamente de mi parte (y obviamente mi familia que sabía en lo que me comprometía y me cedieron tiempo de valor con ellos), considero que fue lo mejor para poder salir de mi zona de confort que me estaba quemando en el letargo de hacer lo mismo, para obtener lo mismo. La maestría me cambió la forma de pensar, no solo a nivel profesional sino también a nivel personal, me permitió crecer mucho como persona, aprender de grandes personas, compañeros de estudio y actividades académicas que abrieron la mente al futuro.

Algunas recomendaciones.

En definitiva considero que hay varios elementos que todo profesional debe tomar en cuenta a la hora de realizar un posgrado:

  1. Conoce más sobre los posgrados: es aconsejable participar más activamente en la época del pregrado, en grupos de investigación, semilleros o cualquier tipo de actividad de divulgación que te explique mejor qué es hacer un posgrado. Muchas veces nos quedamos con ideas mal definidas sobre lo difícil que puede ser o la poca utilidad que pueda darte y esto es un grave error.
  2. Investiga cómo hacer de tu afinidad un negocio: Hay aspectos de la carrera profesional que estás estudiando qué te apasiona más que otras; es necesario hacer una inmersión en cada aspecto que te pueda interesar. Así parezca que un aspecto de tu carrera profesional pueda ser poco valioso, es probable que visto de otra forma sea de gran valor. Un ejemplo es las TIC, hace 15 años no se apostaba mucho por ello y estaba relegado solo a los ingenieros, hoy en día es un campo de gran valor y que genera mucho impacto en todas las empresas.
  3. Organiza tus finanzas y busca acceder a becas: definitivamente es muy importante dar ese paso hacia los posgrados con un buen sustento económico, y si es difícil alcanzarlo, no te apresures, calcula mejor, busca alternativas viables y prepárate con tiempo para esa inversión o para participar en posibilidades como becas o subsidios, esta inversión es para tí y te transforma.
  4. Venderse bien, eres tu mejor producto: muchas veces esperamos que el título por sí solo haga el trabajo. Esto es un tema de actitud, debes saber donde están buscando lo que tu puedes estar ofreciendo. Lo importante es no dejar que el conocimiento caduque, ponerlo a trabajar, y si eso implica crear las oportunidades, no te demores en ponerlo en marcha.

A pesar de lo incierto que sea este escenario, los posgrados no se hacen solos, es tu impulso por ser mejor y ofrecer un mejor servicio basado en tus nuevos conocimientos lo que cuenta. En otro extremo, quizás con algo de suerte y con mucha fe y proyección, existen profesionales con posgrado que desempeñan labores en lo que finalmente estudiaron, con mucha afinidad y logrando grandes desarrollos para la sociedad. Conozco varios casos y los admiro profundamente.

Un escenario interesante que muchos profesionales con posgrado eligen es el de ser maestros. Las universidades exigen altos estándares de calidad en el conocimiento de sus maestros y este es un campo fértil de labor para todo aquel que le interese ser docente. Los estudios de posgrado tienen un fundamento tan académico que es usual que los aspirantes se alinean en los mismos grupos de investigación que estudiaron y continúen desarrollando publicaciones y ampliando los límites de la inteligencia humana.

Cohorte IX de la Maestría TIC en Salud 2023. Dr Juan José Ortz, Dra Zuleivy Iglesias, Dra Vanesa, Dra Susana Chiquito, Enf. Natalia Tapias, Ing. Mariana Holguín, Dra Camila Henao, Dr Andrés Ramos, Dra. Andrea Jaramillo, Mauricio Álzate, Juan Zapata.

Respondiendo la pregunta… Claro que sí, vale la pena realizar un posgrado. Lo mas importante es que sea en algo que te genere motivación, que sea aplicable y que te transforme.

Aprovecho para agradecer a todo el equipo de estudio y profesores de la Maestría TIC en Salud de la Universidad CES por la experiencia tan enriquecedora que me dieron y los grandes aportes que le brindamos a la sociedad con las soluciones que ideamos y planificamos para resolver problemas de la comunidad aprovechando las herramientas de las tecnologías de la información y la comunicación nos brinda.

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